martes, 18 de septiembre de 2007

A través del espejo...

Mil veces surgió ante nosotros, aquella pregunta que para la mayoría carece de respuesta, como necesidad natural de saber quienes somos, a donde vamos, de donde venimos, sentimos la necesidad de ser algo mas que el resto, y sin darnos cuenta, nos convertimos en ese resto.
Creemos en supersticiones, dejamos todo al azar diciendo que es destino y seguimos cosas intangibles como la fé.
Vemos al otro con una mirada crítica, que limitadas veces llega a ser constructiva y no podemos vernos ni siquiera en un espejo y saber quienes somos.
Con el pasar del tiempo, uno aprende, simplemente lo aprende y lo aplica, los puntos de vista intercambian roles, vemos cosas que antes no estaban a la vista, el corazón, mente y alma cambian su mecanismo, se vuelven presas de tiempo y de un drástico cambio que no tiene fin.
Incluso llegando al final de nuestros días seguramente veremos y sentiremos cosas que jamas imaginamos.
Creemos fervientemente en seguir a nuestro corazón, convencidos de que tiene la razón y cuando nos equivocamos, nos excusamos diciendo que hicimos lo que sentiamos, pensamos que peleando podemos conseguir lo que sea, pero cuando no lo conseguimos bajamos los brazos y los objetivos se convierten en fracaso, queremos todo fácil y justo a tiempo, no sabemos esperar, desesperamos ante las necesidades propias, rogamos a un Dios que jamas buscamos y cuando lo conseguimos olvidamos quien era, la agresion esta latente cuando las cosas no son como pensamos, solo unos pocos mantienen la cordura del libre albedrío y la libre expresión.
¿Que le queda entonces al ser humano teniendo tantos defectos? La capacidad de mejorar, la capacidad de cambiar, deberiamos dejar de pensar quienes somos, de donde venimos y concentrarnos en ser lo que queremos ser, manteniendo los límites de los que nos rodean, continuar en el aprendizaje, enseñar, ayudar a quien no ve, pedir ayuda si no vemos.
Nos olvidamos de que la gente a nuestro alrededor es lo que nos hace girar, que es nuestro mecanismo para que funcionemos, y que nuestras metas y objetivos en cierto modo, lo hacemos por los demas, por lo que esperan que hagamos ,y porque solos, no somos nada.
Uno hace lo que quiere hacer, y no hacemos lo que no queremos, todo esta en nuestra mente.
Mas alla de todo eso, hay un subconciente, un Alter ego, un otro yo, para que cerrarle las puertas? A veces necesitamos de ese otro yo...simplemente, hay que dejarlo salir de ese espejo, quizás tenga algo imporante para decirnos, quizás, sea el quien tenga la respuesta...

Lea

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